Marcha inmadura

La marcha inmadura es el periodo de transición entre el gateo y la caminata autónoma, y forma parte del desarrollo normal del niño.

Este periodo aparece después del gateo y antes de que se consolide una marcha autónoma, armónica y ahorradora de energía. Es una etapa de aprendizaje por ensayo y error, condicionada por la madurez neurológica, el equilibrio y la coordinación.

Durante esta fase el niño aprende a sostener el cuerpo sobre los pies en bipedestación y a organizar el equilibrio, el contrabalanceo y la exploración del entorno mientras se desplaza.

La marcha inmadura representa un paso intermedio del desarrollo motor y debe interpretarse dentro de la evolución propia de cada niño.

Referencia visual de una marcha madura para comparar con la marcha inmadura.
La comparación con una marcha madura ayuda a entender mejor cómo evoluciona el equilibrio, la coordinación y el contrabalanceo durante el desarrollo.

¿Qué ocurre en esta etapa?

El primer momento de esta fase se caracteriza por el abandono progresivo del apoyo de los miembros superiores y por el paso de los brazos a un nuevo papel:

El segundo momento define el final de la marcha inmadura, cuando la madurez neurológica y la coordinación permiten una mejor sincronía entre las cuatro extremidades y aparece el contrabalanceo propio de una marcha más estable.

Fase temprana y fase tardía

En la fase temprana, el niño abandona el apoyo sobre los miembros superiores y comienza a utilizar los brazos para estabilizarse, explorar el entorno y ubicar nuevos apoyos.

En la fase tardía, al perfeccionarse el equilibrio, los miembros superiores pasan a cumplir un papel más definido durante la marcha: ayudan a cancelar las fuerzas inerciales generadas por la aceleración de las piernas mediante movimientos sincronizados con el miembro inferior contralateral.

Este proceso culmina en una marcha más armónica, sincrónica, balanceada y eficiente.

¿Cuándo conviene consultar?

La valoración especializada ayuda a diferenciar una fase normal del desarrollo de una alteración que requiere seguimiento o estudio más detallado.

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