Contractura en flexión de rodilla pediátrica

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La incapacidad para conseguir la extensión completa de la rodilla en un niño puede producir desde trastornos leves hasta una gran dificultad para la marcha y la bipedestación.

Este déficit de extensión de la rodilla pediátrica puede deberse a problemas de partes blandas, deformidades óseas o a una combinación de ambas. Cuando la contractura es importante, el desplazamiento se vuelve menos eficiente, aumenta el gasto energético y aparece cansancio muscular precoz.

Se trata de una situación poco frecuente y de alta complejidad, en la que la valoración debe definir con precisión el origen de la deformidad, su repercusión funcional y el potencial de corrección durante el crecimiento.

¿Qué causas pueden producirla?

Estas causas no se comportan igual entre sí, por lo que el tratamiento debe individualizarse y planificarse según la edad, el crecimiento remanente y la deformidad predominante.

¿Por qué es importante?

La imposibilidad de extender completamente la rodilla altera la mecánica de la marcha. El niño necesita compensar con un mayor trabajo muscular, especialmente del cuádriceps, lo que hace que caminar, correr o mantenerse de pie resulte más costoso.

En los casos más severos puede llegar a comprometer la bipedestación y la autonomía funcional.

Tratamiento tradicional y enfoque actual

Tradicionalmente estas deformidades se han tratado con elongaciones de partes blandas, osteotomías y correcciones agudas o progresivas, con fijación interna o mediante fijadores externos.

Sin embargo, en el niño en crecimiento existe otra posibilidad menos invasiva y más biológica: la modulación del crecimiento o crecimiento guiado. Este enfoque permite utilizar la fisis para corregir progresivamente la deformidad en el plano sagital, evitando en muchos casos grandes cicatrices, elongaciones extensas de partes blandas y osteotomías más agresivas.

Crecimiento guiado

El crecimiento guiado consiste en frenar de forma controlada una parte de la placa de crecimiento para que el lado opuesto siga creciendo y corrija gradualmente la deformidad.

En la contractura en flexión de rodilla pediátrica, esta estrategia puede ser especialmente útil cuando todavía existe crecimiento remanente suficiente y la deformidad está bien indicada para este tipo de tratamiento.

Su principal ventaja es que se trata de una corrección progresiva, más fisiológica y adaptada al esqueleto inmaduro.

Valoración especializada

No todos los pacientes con déficit de extensión de rodilla son candidatos al mismo tratamiento. La decisión depende de la causa, la rigidez, la magnitud de la deformidad, la edad ósea y la velocidad de crecimiento.

La valoración especializada busca responder tres preguntas clave:

Experiencia del Dr. De Pace

El Dr. De Pace ha trabajado este tema desde el punto de vista clínico y académico, incluyendo la publicación del artículo Déficit de extensión de la rodilla pediátrica, junto al Dr. Miguel Ángel Galbán García.

Su enfoque se centra en la planificación individualizada, la comprensión de la deformidad en el niño en crecimiento y la selección de técnicas reconstructivas que busquen la máxima corrección funcional con la menor agresión posible.

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¿Existe dificultad para extender la rodilla?

Cuando la contractura en flexión persiste, limita la marcha o forma parte de una deformidad más compleja, una valoración especializada puede ayudar a definir mejor el tratamiento y el momento adecuado para actuar.

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